
Por el Maestro Aivanhov
1) Pensamiento seleccionado: lunes 23 de junio de 2003
"La vida no se ve, lo único que se ven son sus manifestaciones. Los pensamientos y los sentimientos no se ven, pero sí sus diferentes expresiones a través de los actos y las creaciones que ellos inspiran. Y del mismo modo, el mundo que conocemos sólo representa unas condensaciones, unas envolturas, unas escorias del Ser invisible, el Espíritu cósmico, que vivifica, dirige, ilumina y da movimiento al universo. "Lo que se ve, dice san Pablo, no ha sido hecho con cosas visibles." Así pues, intentad abandonar las viejas filosofías de lo irreal que mantienen al mundo en la ciénaga de las creencias y de las ilusiones, y unios a la verdadera realidad: el espíritu."
Omraam Mikhael Aivanhov
2) Pensamiento seleccionado: jueves 26 de diciembre de 2002 "Geométricamente, un círculo se define por su centro y su circunferencia. Pero sea cual fuere la dimensión de la circunferencia, el centro siempre es un punto minúsculo. Si se transporta esta realidad al dominio espiritual, se puede decir que la circunferencia representa el alma que tiene la propiedad de ensancharse hasta el infinito; en cuanto al punto central, representa el espíritu. El espíritu no tiene dimensión, pero posee esta propiedad particular de vibrar tan intensamente que está presente en todas partes a la vez. El espíritu no tiene dimensión porque no es material, mientras que el alma, ella es material. Naturalmente el alma no está hecha de la materia espesa del plano físico que conocemos, sino de la materia primordial que es pura luz. El espíritu no puede crear nada sin la materia del alma en la que él está encerrado. Y cuando los físicos proceden a la fisión del átomo, simbólicamente lo único que hacen es liberar al espíritu, las fuerzas aprisionadas en la materia del alma." Omraam Mikhael Aivanhov
3) Pensamiento seleccionado: lunes 23 de junio de 2003
"La vida no se ve, lo único que se ven son sus manifestaciones. Los pensamientos y los sentimientos no se ven, pero sí sus diferentes expresiones a través de los actos y las creaciones que ellos inspiran. Y del mismo modo, el mundo que conocemos sólo representa unas condensaciones, unas envolturas, unas escorias del Ser invisible, el Espíritu cósmico, que vivifica, dirige, ilumina y da movimiento al universo. "Lo que se ve, dice san Pablo, no ha sido hecho con cosas visibles." Así pues, intentad abandonar las viejas filosofías de lo irreal que mantienen al mundo en la ciénaga de las creencias y de las ilusiones, y unios a la verdadera realidad: el espíritu." Omraam Mikhael Aivanhov
4) Pensamiento seleccionado: 11 de junio de 2000
"En los Actos de los Apóstoles se dice que, el día de Pentecostés, el Espíritu Santo descendió sobre los apóstoles bajo forma de lenguas de fuego. En realidad, este descenso del Espíritu Santo es un símbolo que volvemos a encontrar, bajo una u otra forma, en todas las religiones. Presentado de esta forma, podemos creer que el Espíritu Santo es una entidad ajena al hombre; pero no, el Espíritu Santo es su Yo superior, es decir, el símbolo de todo lo que es luminoso y poderoso, divino. Cuando un hombre recibe el Espíritu Santo, es su propio espíritu el que desciende a él, su propio espíritu que es su Yo superior. El hombre está conectado con su Yo superior que espera para entrar y tomar posesión de él; pero es el hombre mismo el que, con sus impurezas, obstruye el camino. Si se purifica verdaderamente, si consigue llegar un día a la verdadera santificación, el Espíritu Santo descenderá sobre él, es decir, su Yo superior, que puede hacer maravillas." Omraam Mikhael Aivanhov
5) Pensamiento seleccionado: sábado 16 de Octubre de 2004
"La
materia tiende hacia el espíritu, desea ascender hasta él para volverse
más pura, más sutil; y viceversa, el espíritu desciende hasta la
materia para encarnarse y manifestarse a través de ella. Así la
bienamada parte al encuentro de su bienamado que desciende de las
regiones celestiales, y cuando se encuentran en algún lugar del
espacio, se fusionan.
De la misma manera, todo el trabajo de un espiritualista puede
resumirse en este proceso: el encuentro del espíritu y de la materia.
Haga lo que haga, cualesquiera que sean sus ocupaciones, sus
experiencias, sus proyectos, deben conducir a lo que os resumo aquí en
dos palabras: la espiritualización de la materia y la encarnación del
espíritu. Porque cuando el espíritu desciende a las profundidades del
ser humano, transforma la materia bruta de sus pasiones en belleza,
pureza, luz, nobleza y amor." Omraam Mikhael Aivanhov
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